P.N. Río Dulce

Parque Natural del Río Dulce

A 18 km de Abánades, camino de Sigüenza, está situado el Parque Natural del Barranco del Río Dulce.

Es un Parque Natural, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) incluido en la Red Natura 2000, localizado en el norte de la provincia de Guadalajara (España). Tiene una extensión total de 8.347,95 ha.

El Barranco del Dulce es el resultado de la erosión de este río sobre la superficie de erosión ibérica que forma el alto páramo alcarreño, que se asienta fundamentalmente sobre calizas y dolomías mesozoicas, con afloramientos paleógenos. Durante el periodo Cretácico, la zona estuvo frecuentemente cubierta por mares, que depositaron las calizas actuales. Más recientemente, en el Cuaternario, el río ha ido disolviendo las calizas y excavando el cañón actual, originando un curioso relieve, de altas parameras recortadas por el cañón del río Dulce y sus afluentes, con formaciones kársticas tales como lapiaces, cuevas, simas, torcas, dolinas, o edificios tobáceos.

Se trata de un valle que, en función de la litología, es abierto y permite la existencia de una pequeña vega cultivada o bien es muy cerrado, con pendientes abruptas y numerosos escarpes, paraje del parque en el que hay vegetación de ribera por un lado, como chopos o álamos, y formaciones boscosas de encinas y quejigos por otro lado.

Las partes más abruptas del Barranco del Dulce poseen una gran diversidad de comunidades vegetales rupícolas o subrupícolas, bien conservadas, entre las que destacan las comunidades calcícolas de paredones.

El hábitat fluvial se encuentra muy bien conservado, resultando notables las formaciones naturales de galería, formados por álamo, fresno, sauce, chopo del país, arce, etc. Como etapa de sustitución de estas comunidades, aparece un espinar de zarzas y rosales, de gran valor como zona de alimentación y refugio para muchas especies de fauna.

Los bosques de esta zona, compuestos fundamentalmente por encinares y quejigares están bien estructurados y su evolución mejora progresivamente, gracias al abandono de su aprovechamiento para leña. Estos bosques están acompañados por un sabinar aislado y, sobre afloramientos de arenas albenses, rodales de rebollar de gran valor biogeográfico, y enebros en las zonas de escaso suelo.

En la zona de paramera sin arbolado, aparece un matorral de cambronales continentales y en las laderas abruptas y rocosas del cañón matorrales subrupícolas de sabina negral.

En los paredones del parque natural, nidifican abundantes aves como, el vencejo real (Apus melba), avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), gorrión chillón (Petronia petronia) y los más raros, roquero solitario (Monticola solitarius) y cuervo (Corvus corax).

En estos roquedos nidifican una notable comunidad de aves rupícolas, entre las que descatan el buitre leonado, la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax), y el alimoche así como la cada vez más escasa águila perdicera (Hieraaetus fasciatus), el búho real (Bubo bubo), o el halcón peregrino (Falco peregrinus)

Descendiendo al ecosistema ripario, encontramos un hábitat importante para la nutria, que se alimenta fundamentalmente de una densa población de trucha común (Salmo trutta), y una población aislada de desmán (Galemys pyrenaicus), de extraordinaria importancia para la especie por la significación como nexo de unión entre su principal área de distribución en el Sistema Central (Sierra de Ayllón) con algunas zonas del Sistema Ibérico. El río también es un habitát idóneo para aves como el mirlo acuático (Cinclus cinclus), la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea), el martín pescador y el musgaño de Cabrera (Neomys anomalus).

En los bosques de las parameras se puede encontrar al corzo (Capreolus capreolus), y al jabalí (Sus scrofa), siendo estas zonas boscosas aprovechadas también por el águila calzada (Hieraaetus pennatus), el águila culebrera (Circaetus gallicus) o el azor (Accipiter gentilis).

Recorridos por el parque

Ruta de Aragosa – La Cabrera – Pelegrina

Con una distancia de 11 km, es una ruta de dificultad baja-media, por un terreno prácticamente llano. Recorre la mayor parte del Parque por una pista que discurre junto al río Dulce.

Ruta de la Hoz de Pelegrina

Tiene una distancia de 4 km, de dificultad baja-media, aunque existe un desnivel destacable de unos 70 metros, de ascenso a Pelegrina. Recorre el paraje más abrupto del Parque, la Hoz de Pelegrina, descendiendo desde el pueblo hacia el río. Más o menos a 1.5 km de distancia, encontramos la caseta donde Félix Rodríguez de la Fuente guardaba el material de filmación. Podemos visitar una bonita cascada del río Dulce, que se domina desde el Mirador de Félix Rodríguez de la Fuente, en la carretera GU-118, que va desde Torremocha del Campo hacia Sigüenza.

Ruta de Sigüenza a Pelegrina por El Quejigar

Es un camino de 5 km, que comienza en la ciudad medieval de Sigüenza, y acaba en el corazón del Parque Natural, siguiendo la Ruta del Quijote, atravesando un bosque de robles.

Ruta para invidentes

Es una ruta lineal de 1.5 km, partiendo del pueblo de La Cabrera, que se dirige por la derecha del río Dulce aguas abajo, y ofrece una serie de elementos interpretativos del medio natural adaptados para invidentes.

http://www.turismocastillalamancha.com/naturaleza/parque-natural-barranco-del-rio-dulce/
http://www.turismocastillalamancha.com/arte-cultura/museos/guadalajara/centro-de-interpretacion-del-parque-natural-barranco-del-rio-dulce/
http://turismoenguadalajara.org/patrimonionatural/barranco-rio-dulce